Replantea Blog

Raíces de regaliz frescas y secas sobre lino natural

4 infusiones para el reflujo gastroesofágico y la acidez de estómago

en sept 07 2026
El reflujo gastroesofágico es uno de los trastornos digestivos más comunes en España: distintas estimaciones epidemiológicas calculan que entre el 10 % y el 20 % de los adultos lo sufre de forma habitual. Cuando los síntomas se repiten más de dos veces por semana hablamos ya de enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), y conviene combinar el tratamiento médico con hábitos y plantas que apoyen la mucosa. Estas son las cuatro infusiones que mejor respaldo tradicional y científico tienen para acompañar el ardor y la regurgitación ácida. Qué es el reflujo gastroesofágico y por qué aparece El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK) define el reflujo como el ascenso del contenido gástrico hacia el esófago. Sucede cuando el esfínter esofágico inferior, una válvula muscular que cierra la entrada del estómago, pierde tono o se relaja en momentos inadecuados. El ácido entra en contacto con una mucosa que no está preparada para soportarlo y aparece el ardor retroesternal característico. Cuando el reflujo se vuelve crónico se le añade el apellido enfermedad (ERGE) y puede provocar esofagitis, tos seca persistente, voz ronca por las mañanas, dolor torácico o sensación de nudo en la garganta. Los factores de riesgo más estudiados son la obesidad abdominal, las comidas muy copiosas, el alcohol, el tabaco, el café y acostarse pronto después de cenar. Las infusiones no curan el reflujo, pero sí pueden ayudar a calmar los síntomas leves o moderados. Lo hacen por tres vías: forman una película mucilaginosa que protege la mucosa, modulan la inflamación local y reducen el espasmo del músculo liso digestivo. En Replantea seleccionamos las plantas con mejor perfil para este uso y procedencia ecológica certificada. Antiinflamatorio digestivo Infusión de Manzanilla Ecológica 100g Matricaria chamomilla ecológica, antiinflamatoria y antiespasmódica, ideal después de las… 8,90 € Añadir a la cesta Las 4 infusiones más útiles para el reflujo y la acidez Existen muchas plantas con tradición digestiva, pero no todas son adecuadas para el reflujo. Algunas, como la menta, relajan tanto el esfínter esofágico que pueden empeorar el cuadro. Estas cuatro son las que mejor encajan con un esófago irritado. 1. Manzanilla, la clásica antiinflamatoria La manzanilla (Matricaria chamomilla) es probablemente la infusión digestiva más extendida en Europa, y no por casualidad. Sus flores contienen apigenina, bisabolol y matricina, tres compuestos con actividad antiinflamatoria y antiespasmódica sobre el músculo liso del aparato digestivo. Una revisión publicada en 2023 sobre fitoterapia digestiva concluyó que tomar manzanilla después de las comidas o antes de dormir puede ayudar a reducir la sensación de ardor y a calmar las molestias estomacales asociadas al reflujo leve. El sabor floral suave y ligeramente dulce la hace fácil de incorporar a diario, incluso en personas que no son aficionadas a las infusiones. En Replantea trabajamos solo la flor entera de cultivo ecológico, lo que permite extraer mejor los principios activos. Si te interesan más opciones digestivas, te recomendamos nuestra guía de infusiones digestivas para el dolor de estómago. 2. Malvavisco, el demulcente por excelencia La raíz de malvavisco (Althaea officinalis) es seguramente la planta más interesante para el reflujo y a la vez la menos conocida. Su valor está en los mucílagos, unas fibras solubles que en contacto con el agua forman un gel espeso. Al beberla, ese gel recubre la mucosa esofágica y gástrica creando una barrera física que protege frente al ácido y permite que las células dañadas se reparen. La tradición herbolaria europea la usa precisamente para hiperacidez, esofagitis por reflujo, hernia de hiato y gastritis. A diferencia de muchas plantas, el malvavisco rinde mejor en maceración fría: se dejan 3-4 gramos de raíz en agua a temperatura ambiente durante 2 a 4 horas y luego se cuela. El sabor es muy neutro, ligeramente dulce y mucilaginoso, perfecto para quien no tolera infusiones intensas. 3. Regaliz, regenerador de la mucosa La raíz de regaliz (Glycyrrhiza glabra) lleva siglos utilizándose para gastritis, úlcera y reflujo. Su acción se basa en estimular la producción y secreción de mucus gástrico, reforzando la barrera natural que protege al estómago de su propio ácido. Según una revisión de Harvard Health Publishing, el regaliz se asocia tradicionalmente a un aumento del recubrimiento mucoso del esófago que ayuda a resistir mejor los efectos irritantes del ácido gástrico. Es importante hacer una matización. El regaliz contiene glicirricina, un compuesto que en consumo prolongado o en personas sensibles puede elevar la tensión arterial y provocar retención de sodio. La recomendación del NCCIH es no superar 4-6 semanas seguidas y evitarlo si hay hipertensión, problemas renales, hepáticos o cardíacos. Tomado con sentido común y de forma puntual, sigue siendo una de las plantas más útiles para el reflujo crónico. 4. Melisa, antiespasmódica y calmante La melisa (Melissa officinalis) cierra esta lista porque atiende uno de los detonantes menos visibles del reflujo: el estrés. Cuando los nervios se disparan, el sistema nervioso autónomo descoordina los movimientos del esófago y del estómago, y el ácido sube con más facilidad. La melisa actúa como antiespasmódico suave sobre la musculatura digestiva y como ansiolítico tradicional, lo que la convierte en una buena infusión para la noche o para los episodios de reflujo que aparecen en momentos de tensión. Combina muy bien con la manzanilla, tanto en sabor como en efecto. Una mezcla de ambas en partes iguales después de cenar es uno de los protocolos caseros más eficaces para evitar el reflujo nocturno, sobre todo si lo unes a no acostarte hasta al menos dos horas después de la última comida. Demulcente protector Infusión de Malvavisco o Hierba Cañamera Ecológica 100g Raíz de Althaea officinalis ecológica, rica en mucílagos que forman una película… 8,90 € Añadir a la cesta Protector de mucosa Infusión de Regaliz Ecológico 200 gr Raíz de Glycyrrhiza glabra ecológica, tradicionalmente utilizada para favorecer la… 9,90 € Añadir a la cesta Cuándo y cómo tomarlas para que funcionen mejor El timing importa casi tanto como la planta. El reflujo se desencadena sobre todo en las dos horas siguientes a las comidas, así que ese es el momento clave para tomar la infusión. Y la temperatura también: muy caliente puede irritar todavía más una mucosa inflamada, así que es mejor tomarlas templadas, entre 50 y 60 °C aproximadamente. Una pauta de partida razonable es tomar una taza 30 minutos después del desayuno, otra 30 minutos después de la comida principal y una última taza antes de dormir, separada al menos dos horas de la cena. Si la infusión elegida es regaliz, baja la frecuencia a una o dos tazas diarias como máximo. Para el malvavisco, prepáralo idealmente en maceración fría la noche anterior y bébelo al día siguiente a sorbos a lo largo de la mañana. Conviene recordar que las infusiones acompañan, no sustituyen, a las medidas de fondo: cenar pronto y ligero, elevar el cabecero de la cama unos 15-20 cm, evitar tumbarse después de comer, mantener un peso saludable y reducir alcohol, tabaco y café. La Cleveland Clinic insiste en que estos cambios de estilo de vida son la base del tratamiento y suelen mejorar los síntomas en pocas semanas. Si quieres profundizar en remedios complementarios, échale un vistazo a las 4 infusiones para aliviar el ardor de estómago que publicamos hace un tiempo, centradas en la acidez puntual. Contraindicaciones y precauciones importantes Aunque hablamos de plantas, no son inocuas. Cada una tiene su propio perfil de seguridad y conviene revisarlo antes de incorporarlas a la rutina. La manzanilla puede provocar reacciones alérgicas en personas sensibles a las plantas de la familia de las asteráceas (ambrosía, crisantemo, caléndula). En consumo elevado y prolongado puede potenciar el efecto de anticoagulantes orales como la warfarina, así que conviene moderarse si tomas medicación de este tipo. El malvavisco es muy seguro, pero sus mucílagos pueden retrasar y reducir la absorción de cualquier medicamento que tomes por vía oral. Por eso se aconseja separar al menos dos horas la toma de la infusión y la de cualquier fármaco. Esta misma precaución aplica a hierro, calcio y otros suplementos minerales. El regaliz es el que requiere más atención. Está contraindicado en hipertensión arterial, insuficiencia renal o hepática, enfermedad cardíaca y durante el embarazo o la lactancia. Tampoco debe combinarse con diuréticos, corticoides ni antihipertensivos. La duración máxima segura es de 4 a 6 semanas consecutivas y siempre con descansos entre ciclos. La melisa puede potenciar el efecto de sedantes y de medicación tiroidea: si tomas tratamiento para el hipotiroidismo o ansiolíticos, consúltalo con tu médico antes de empezar. Preguntas frecuentes sobre infusiones y reflujo ¿Las infusiones sustituyen al omeprazol u otros antiácidos? No. Los inhibidores de la bomba de protones como el omeprazol y los antiácidos actúan reduciendo o neutralizando el ácido del estómago, y son el tratamiento médico de elección en la ERGE. Las infusiones acompañan, calman síntomas leves y refuerzan la mucosa, pero no reemplazan ni la medicación pautada ni los cambios en el estilo de vida. ¿Qué infusiones es mejor evitar si tengo reflujo? La menta y la hierbabuena son las dos plantas que más se desaconsejan, porque relajan el esfínter esofágico inferior y pueden empeorar el ardor. También es prudente moderar el té verde y el té negro por su contenido en teína, que estimula la secreción ácida, sobre todo en ayunas. El café y las infusiones muy ácidas como el hibisco tampoco son buena idea durante las crisis. ¿Cuánto tiempo tarda en notarse el efecto? El alivio sintomático de la manzanilla, el malvavisco o la melisa puede percibirse desde la primera taza si el reflujo es leve. Para una mejora más estable de la mucosa, sobre todo con regaliz y malvavisco, lo habitual es notar diferencia tras 2 o 3 semanas de toma regular acompañada de cambios en la dieta y los hábitos. ¿Puedo tomarlas si tengo hernia de hiato? Sí, son compatibles con la hernia de hiato y de hecho el malvavisco y el regaliz tradicionalmente se han usado en este contexto para reducir la irritación esofágica. Eso sí, en caso de hernia de hiato grande, esofagitis confirmada por endoscopia o esófago de Barrett, conviene consultar con el especialista antes de iniciar cualquier tratamiento de fitoterapia. El reflujo gastroesofágico se gestiona mejor combinando cambios de estilo de vida, medicación cuando es necesaria y plantas medicinales bien elegidas. Manzanilla, malvavisco, regaliz y melisa forman un cuarteto sencillo, accesible y con buen respaldo tradicional para acompañar el ardor y proteger la mucosa día a día. En Replantea las encontrarás en formato granel ecológico, listas para preparar como infusión o decocción según el caso, y siempre dentro de una propuesta de cuidado digestivo coherente con el resto de nuestras infusiones funcionales. Fuentes consultadas Toda la información de este artículo se apoya en publicaciones de instituciones sanitarias y estudios revisados por pares. Si quieres profundizar, estas son las referencias principales: Acid Reflux (GER & GERD) in Adults — National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK / NIH) Treatment for GER & GERD — National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK / NIH) Acid Reflux & GERD: Symptoms, What It Is, Causes, Treatment — Cleveland Clinic Licorice Root: Usefulness and Safety — National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH / NIH) Herbal remedies for heartburn — Harvard Health Publishing — Harvard Medical School Gastroesophageal reflux disease — MedlinePlus / U.S. National Library of Medicine Esta información tiene fines divulgativos y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. En caso de embarazo, lactancia, medicación crónica o condiciones médicas previas, consulta antes de incorporar nuevas infusiones a tu rutina.